Trastorno de estrés postraumático
Que lo que viviste deje de marcar cómo vivís.
Pasó hace tiempo, pero tu cuerpo reacciona como si fuera hoy: un olor, una frase, un portazo, y estás otra vez ahí. Trabajo con adultos que cargan con lo que vivieron, a su ritmo y sin obligarlos a contarlo todo el primer día.
Por Dr. Morris Beker, médico psiquiatra, M.N. 176.581, Hospital Italiano de Buenos Aires.Revisado el .

En pocas palabras
El trauma deja una marca real en el sistema nervioso: el cuerpo sigue en alerta aunque el peligro ya pasó. Se trata con psicoterapias específicas con evidencia (procesamiento del trauma, DBT cuando hay desregulación) y, si hace falta, medicación para dormir o bajar la alarma. No es debilidad y no se “supera con el tiempo” solo.
¿Cómo sé si lo que me pasa es trauma?
Dormís con un ojo abierto y cualquier ruido te sobresalta. Evitás lugares, personas o temas. Te ves desde afuera, como si la vida le pasara a otro. No podés hablar de eso y, a la vez, no podés dejar de pensarlo. Si varias de estas cosas te suenan, vale la pena consultar.
¿Cómo se trabaja el trauma?
Primero, seguridad y estabilidad: dormir, regular la alarma, tener herramientas para las crisis. Recién después se procesa lo que pasó, con técnicas específicas y a un ritmo que vos podés sostener. Cuando el trauma viene con desregulación emocional intensa, la DBT es el marco que uso para ordenar el tratamiento.
¿Voy a tener que contar todo?
No. No en la primera consulta, y nunca a la fuerza. Hablar de los detalles es una etapa que llega cuando tenés las herramientas para atravesarla sin volver a lastimarte.
