Insomnio
Te acostás cansado y a las tres estás mirando el techo.
Tardás una hora en dormirte o te despertás de madrugada sin vuelta atrás. Ya probaste té, apps, dejar el celular, y a la noche igual te da miedo la cama. Dormir mal no es un detalle: desgasta el ánimo, la memoria y la paciencia, y muchas veces es la primera señal de otra cosa. Se puede tratar, y no empieza por una pastilla.
Por Dr. Morris Beker, médico psiquiatra, M.N. 176.581, Hospital Italiano de Buenos Aires.Revisado el .

En pocas palabras
El insomnio crónico (más de tres noches por semana durante tres meses o más) se trata en primera línea con terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-i), que reeduca el reloj interno y rompe la asociación entre cama y desvelo. Antes hay que descartar causas médicas y psiquiátricas (apnea del sueño, depresión, ansiedad, sustancias). La medicación se usa en casos puntuales, a corto plazo y con un plan de salida.
¿Por qué no me alcanza con “relajarme”?
Porque el insomnio crónico se sostiene solo. Después de semanas de dormir mal, la cama deja de ser un lugar de descanso y pasa a ser el lugar donde se sufre. El cerebro aprende esa asociación y se activa justo cuando te acostás. Ahí ya no importa cuánto quieras relajarte: el problema es de aprendizaje, y se desaprende con método.
Primero, entender por qué no dormís
El insomnio casi nunca viene solo. Antes de tratarlo hay que saber qué lo alimenta.
- Ansiedad o depresión: el desvelo de madrugada, en particular, suele acompañar a la depresión.
- Apnea del sueño: ronquidos, pausas en la respiración, cansancio de día aunque duermas horas.
- Piernas inquietas, dolor, reflujo, tiroides, menopausia.
- Alcohol, cafeína tarde, algunos medicamentos, turnos rotativos.
- Y el propio insomnio, cuando ya se hizo hábito.
¿Qué es la terapia cognitivo-conductual para el insomnio?
Es un tratamiento breve y estructurado, de unas seis a ocho sesiones, que trabaja con el horario real de sueño, con qué hacés en la cama y con las ideas que te desvelan (“si no duermo ocho horas mañana no funciono”). Tiene más evidencia que cualquier pastilla a largo plazo y sus resultados se mantienen cuando termina. Se puede hacer en consultorio o por videoconsulta.
¿Y las pastillas para dormir?
Tienen su lugar: un período agudo, un duelo, una crisis. Lo que no tienen es lugar como solución permanente. Las benzodiacepinas (clonazepam, alprazolam) pierden efecto con las semanas, generan dependencia y empeoran la calidad del sueño. Si ya tomás algo hace tiempo, no lo cortes solo: armamos juntos una salida gradual mientras entra un tratamiento que sí sostiene.
¿Cómo empezamos?
Con una consulta larga sobre cómo dormís y cómo es tu día, un diario de sueño de dos semanas si hace falta, y estudios cuando algo hace pensar en apnea u otra causa médica. Después, el plan: TCC-i, tratamiento de lo que haya debajo, y medicación solo si suma y por el tiempo justo. Atiendo en Villa Crespo y por videoconsulta en todo el país.
