Trastorno obsesivo compulsivo
Sabés que ya lo revisaste. Y lo revisás igual.
Volver a la puerta, a la hornalla, al mensaje enviado. Pensamientos que te dan asco o miedo de vos mismo y no se van. Rituales que calman un minuto y te comen el día. Eso tiene nombre, trastorno obsesivo compulsivo, y tiene un tratamiento específico que funciona.
Por Dr. Morris Beker, médico psiquiatra, M.N. 176.581, Hospital Italiano de Buenos Aires.Revisado el .

En pocas palabras
El TOC combina obsesiones (pensamientos, imágenes o impulsos intrusivos que generan angustia) con compulsiones (rituales físicos o mentales para aliviarla). El tratamiento con más evidencia es la terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta (EPR). La medicación (inhibidores de la recaptación de serotonina, a dosis y tiempos mayores que en la depresión) se suma cuando el cuadro es moderado o grave. Los pensamientos intrusivos no dicen quién sos.
¿Cómo se siente el TOC?
Como una alarma que suena aunque sepas que no hay incendio. La cabeza dice “¿y si…?” y el cuerpo exige hacer algo para apagarla: revisar, lavar, contar, ordenar, repetir una frase, pedir que te confirmen. El alivio dura poco y la alarma vuelve más fuerte. Muchas personas lo viven con vergüenza y tardan años en contarlo.
Las obsesiones pueden ser de contaminación, de daño, de simetría, religiosas, sexuales o de relación. Que un pensamiento sea horrible no significa que lo desees: el TOC ataca justamente lo que más te importa.
Compulsiones que no se ven
No todas las compulsiones son lavarse las manos. Repasar mentalmente, neutralizar un pensamiento con otro, buscar tranquilidad en Google o en los demás, evitar lugares o personas “por las dudas”: todo eso también alimenta el circuito. Por eso a veces el TOC pasa desapercibido, incluso para otros profesionales.
¿Qué es la exposición y prevención de respuesta?
Es la terapia que enseña, de forma gradual y acordada, a quedarte con la duda sin hacer el ritual. Suena difícil y lo es al principio; por eso se hace con un plan, de a poco, con un terapeuta entrenado en TOC. Con el tiempo, el cerebro aprende que la alarma se apaga sola. Es el tratamiento con más evidencia que existe para este cuadro.
¿Y la medicación?
Cuando el TOC es moderado o grave, o cuando la terapia sola no alcanza, la medicación ayuda mucho: baja el volumen de las obsesiones y hace posible la exposición. Se usan inhibidores de la recaptación de serotonina, en general a dosis más altas y durante más tiempo que en la depresión (la respuesta puede tardar de 8 a 12 semanas). Te explico qué esperar y lo revisamos juntos.
¿Cómo empezamos?
Con una evaluación que ponga nombre a tus obsesiones y compulsiones, incluidas las que no se ven, y mida cuánto te están costando. Después armamos el plan: terapia EPR, medicación, o las dos, y coordino con tu terapeuta si ya tenés uno. Atiendo en Villa Crespo y por videoconsulta.
